Nada me alegra más en el mundo que recibir nuevas y muy buenas noticias de amigos como Alejandro,desde el otro lado del Atlántico.
Incansable pescador y buscador de nuevas aventuras.
Como es su deseo ,aquí os dejo su última y reciente salida de pesca.El sueño de todo pescador...
Unos lo consiguen antes,otros después y la mayoría se pasan toda la vida sin conseguirlo.¡Muchas Felicidades!
""Estimado Javi y seguidores de este blog:
Quiero compartir desde Argentina, una alegría inmensa con ustedes.
A una semana del final de la temporada de pesca en mi país, pude hacerme un hueco en mis actividades y viajar al río, en su parte media, donde en los meses de abril y mayo, comienzan a remontar los grandes machos de fario con fines reproductivos. Si el objetivo es pescar uno de estos, este es el momento y el lugar indicado, allí están, sin excusas, aunque sabemos como es esto, el éxito no lo garantiza nadie.
Quiero decirles que mi viaje de no más de 4 dias, estaba cargado de expectativas y emoción, porque era la primera vez que estaría en este río en esta época, con temperaturas de 4 grados bajo cero por la noche, y en tienda de campaña, de todos modos, sabia lo que estabamos buscando... esas bestias, lo que algunos llamamos ¨la trucha de mi vida¨
Recorrimos 700 kms desde mi ciudad con mi compañero de pesca, una distancia que nos alentaba, ya que en nuestro pais, no significan demasiados kilómetros.
Al llegar, el panorama no era del todo alentador, nos topamos con un bado, un desborde del rio que apenas, (y cuando digo apenas, es verdaderamente... apenas) pudimos atravesar con nuestro vehiculo, sin olvidar que si había alguna crecida más, estando ya del otro lado, allí nos quedariamos hasta Navidad aproximadamente.
El río , que recibe muchísimo caudal de agua de muchos otros rios patagónicos, se nos presentaba absolutamente crecido y desbordado, recibía 8 veces mas su caudal habitual, aunque con aguas claras.
Semejante volumen de agua nos alejaba del río, lo que nos limitaba a pescar en brazos del mismo, brazos que tenian unos 50 a 100 metros de ancho y apenas se veía el otro lado del rio principal.
La pregunta fue... que hacemos??? la respuesta fue inmediata... ya que vinimos, nos quedamos... no vamos a volver con todo armado.
Afortunadamente la decisión fue acertada, EL RIO ME REGALO LO QUE HABIAMOS VENIDO A BUSCAR. Un macho de fario, de 5 kgs.
Moscas grandes, líneas pesadas y lanzamientos no menores a 20 o 25 metros nos podían dar esa trucha.
Los tres días que estubimos en el río fueron magníficos, muchas arcoiris de 1,5 kgs a 2 kgs de promedio, varias por día, y por supuesto, la frutilla del postre, la trucha que aun hoy me hace temblar las piernas.
Querido javier, al tener la suerte de poder pescar esta trucha, de inmediato pensé en compartirla con ustedes, compartir esta alegría con amigos tiene otro significado. Estoy muy contento y espero se sientan por alli tan felices como yo.
Estoy seguro que algún día podremos compartir dias de pesca como estos... aaaa, y reitero, para aquellos que lo mencionaron en algun momento, jamás faltará el ASADO, jaja
Deseo verlos pronto, un gran abrazo para todos y éxitos en la temporada que tienen por delante.
Con Cariño
Alejandro Vogel""



Saludos.